El auge de la no ficción en el sector editorial

  • Las editoriales Cátedra, Plataforma y Raig Verd participan en una mesa-redonda sobre el futuro del ensayo organizada por el Máster en Edición de la UPF Barcelona School of Management

En España se editan cerca de un millón de libros anuales. De éstos y en grandes cifras, sólo el 20% son libros considerados literarios; el resto, pertenecen al campo de la no ficción: libros históricos, científicos, técnicos, ensayos, crónicas de viaje, biografías, memorias, libros prácticos, de cocina, fotografía, música, jardinería… Si hablamos de ventas, la cosa cambia. La no ficción representa sólo el 20% del mercado. Sin embargo, es el género que más ha crecido en casi todo el mundo. En España, según la Federación de editores, los libros de humanidades, científico técnicos y prácticos han duplicado sus ventas. “La escritura de no ficción está viviendo un pequeño boom y el ensayo tradicional está mutando hacia nuevos formatos que está transformando el genérico tradicional, del ensayo denso a la alta divulgación”, explica Josune García, directora de Ediciones Cátedra, especializada en el libro de fondo.

Josune García (Cátedra) participó junto a Jordi Nadal (Plataforma) y Laura Huerga (Raig Verd) en una mesa-redonda sobre el futuro del ensayo y la no ficción, organizada por el Máster en Edición de la UPF Barcelona School of Management y moderada por Carlota Torrents, subdirectora del máster. “La crisis financieras, políticas y sociales que vivimos han despertado un interés sin precedentes en el lector por contenidos más pegados a la realidad, por libros que nos ayuden a comprender esa realidad y por autores y materias que antes sólo suscitaban la atención del mundo académico”, apuntaba Jordi Nadal.

Todos coincidieron: hay un esfuerzo editorial por tratar temas de actualidad, de manera más breve y didáctica, mezclando géneros como la documentación, el ensayo y la crónica. Así surge el libro por encargo. Se identifica un tema de actualidad, se busca una firma conocida y obtenemos un nuevo libro en el mercado. Libros políticos, financieros, de autoayuda, de gestión, de conocimiento histórico, etc. “Digamos que la explotación comercial del género literario se ha diversificado hacia nuevos formatos y temas de actualidad que despiertan el interés del público”, ratificaba Laura Huerga.

Parece ser que la industria editorial se ha lanzado a la conquista del ensayo convertido hoy en libros de “alta divulgación” en formato de pequeñas crónicas de hechos reales o hechos científicos que no profundizan, pero, en general, te relatan temas de actualidad. “Al final todos buscamos un libro que nos haga feliz”. Y para ello, hay espacio aún en el mercado. “Se puede ser pequeño en esta industria y trabajar en proyectos editoriales pequeños pero sostenibles y que funcionen bien pese a solo publicar 12 o 14 libros al año”, defendió Laura Huerga.

Lo importante en una industria editorial es no traicionar jamás su línea editorial. “Cuidar a tu lector, pensar en lo que le interesa y no ofrecerle algo incoherente solo por las tendencias del momento”. Y lo mágico de todo ello, el fair play que siempre desprende el sector. “Lo bonito del sector editorial es que hay que competir, pero nunca se siente envidia de la competencia sino admiración”, dijo Nadal, ante la mirada cómplice de las compañeras de mesa y el resto del aula.

.