La Gestión de Proyectos (más conocida internacionalmente como
Project Management)
es una disciplina relativamente joven, aunque de importancia creciente en entornos industriales y de servicios. Así, el Project Management
se está convirtiendo en una pieza esencial en muchos sectores como disciplina destinada al manejo de actividades singulares de carácter temporal, que
maximiza la probabilidad de consecución de resultados a tiempo, dentro de presupuesto y con la calidad esperada. Si bien en entornos industriales el
conocimiento del Project Management ha ido consolidándose en los últimos años, en entornos académicos su aplicación es casi nula, a pesar de
que es en estos entornos donde el concepto de proyecto, asociado a la investigación y el desarrollo, tiene un mayor peso por el grado
de innovación y unicidad que cualquier actividad de investigación implica.
El crecimiento de las oportunidades de financiación de proyectos de investigación y desarrollo a nivel europeo durante los últimos diez años, a iniciativa
de la Comisión
Europea, ha propiciado un crecimiento de la preocupación por los aspectos de gestión profesional de los
proyectos, sobre todo en países con poca tradición al respecto. El entorno de colaboración internacional y la dimensión económica asociada
a este tipo de proyectos requieren afrontar aspectos de gestión desconocidos.
A pesar de que esta preocupación se hace cada vez más evidente, la figura del investigador principal continúa siendo una referencia
única y, hasta cierto punto, solitaria, al frente de responsabilidades de gestión que distan mucho de su experiencia y conocimientos. Por este motivo,
muchos investigadores españoles rehuyen actualmente participar en proyectos europeos, sobre todo en el rol de coordinadores, considerando que el trabajo
de gestión es una carga demasiado pesada y alejada de sus intereses científicos. Actualmente, y en el mejor de los casos, el investigador responsable
de un proyecto puede contar solamente con ayuda de su institución en lo que se refiere a tareas puramente administrativas.
Paralelamente, la necesidad de justificar debidamente el uso de fondos públicos obliga a la Comisión Europea a imponer a los proyectos subvencionados
la necesidad de una gestión profesional. En el actual Sexto Programa Marco, la gestión profesional de proyectos se ha convertido ya en un requisito indispensable
para la financiación de cualquier propuesta.