El UPF-IDEC y la Universidad Carlos III de Madrid crean un Postgrado en Compliance

El UPF-IDEC y la Universidad Carlos III de Madrid han creado un nuevo postgrado para el curso que viene en Compliance, un perfil directivo que cada vez más solitado en el mercado laboral.

La creciente producción normativa no sólo en España sinó también internacional y su creciente complejidad ha puesto en riesgo a las compañías, especialmente desde la modificación de la la Ley Orgánica del Código Penal que introdujo  aspectos de Derecho Penal Económico y de la Empresa como la responsabilidad penal de las personas jurídicas. Eso supone que con el nuevo ordenamiento, las penas se imponen también a la empresa si cualquier empleado comete un delito por no haber estado sometido al debido control de los administradores.  ‘Es claramente una nueva profesión porque hace unos años la normativa en el entorno de los negocios y la empresa no era tan compleja pero esto ha cambiado mucho. Además del código civil y de comercio, las empresa deben tener en cuenta hoy en día también el código penal, la normativa en relación a las nuevas tecnologías, medio ambiente, base de datos, las normas tributarias de cada país en el que operas… y si a ello le sumamos la gravedad de las sanciones impuestas, pues más vale que tengas a todo un experto’, explica Alain Casanovas, abogado y socio de KPMG, y codirector del Postgrado en Compliance que imparte el UPF-IDEC de la Universidad Pompeu Fabra junto con la Universidad Carlos III de Madrid. .

A raíz de los numerosos escándalos financieros y contables en los últimos años en las empresas, los países han multiplicado el número de regulaciones nacionales e internacionales orientadas a garantizar la transparencia y el correcto cumplimiento de la ley. ’Hoy ser el administrador de una empresa es una profesión de riesgo, y ningún administrador quiere arriesgarse a incumplir una normativa por la acción de un empleado o por el simple desconocimiento de la existencia de una norma específica en un país. Por eso, contratan un experto que se preocupe del cumplimiento normativo o compliance de la empresa’, recalca Casanovas. Pero no es sólo eso, actuar de un modo ético y transparente; controlar que sus proveedores y subcontratas también lo hagan y gestionar el negocio responsablemente se ha convertido un valor estratégico para muchas empresas.

Compliance Officer, un nuevo perfil  

En este contexto, emerge con fuerza la figura del Compliance Officer o persona responsable de la supervisar y gestionar todas las cuestiones relacionadas con el cumplimiento normativo. Sus principales funciones son la identificación de riesgos, analizar cambios estatutarios y reguladores, determinar medidas preventivas y correctivas, impartir formación a directivos y empleados para que conozcan y apliquen todas las normas y revisar periódicamente la actualización de los procedimientos.  Para este puesto, Alain Casanovas considera que hace falta un candidato con perfil jurídico, de control y supervisión y con un componente ético. Una especialización, asegura Casanovas, que no ha llegado a las universidades y para el que es necesario, sin duda, una formación complementaria.

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