Plácido Rodríguez: Observando la economía desde el deporte

Plácido Rodríguez fue presidente del Sporting. Es catedrático del Departamento de Economía de la Universidad de Oviedo y Director del Observatorio Económico del Deporte. Es profesor del Máster en Dirección y Gestión del Deporte de la UPF Barcelona School of Management desde su primera edición. Plácido Rodríguez ha analizado a fondo las cuentas del Real Madrid que los socios deben aprobar. En su opinión, ‘lo que tiene que saber el socio es que el club ha entrado en una dinámica negativa. Aunque vender jugadores es una actitud totalmente legítima, el Madrid se ha convertido en un club que no tendría beneficios o estaría en pérdidas sin la venta de jugadores’, afirma en una entrevista para el diario deportivo AS.

Entrevista publicada en el diario AS

¿Qué sensación tiene tras examinar las cuentas?

—Que no ha habido cambios sustanciales con respecto a las anteriores. Para mí, lo que tiene que saber el socio es que el club ha entrado en una dinámica negativa. Aunque vender jugadores es una actitud totalmente legítima, el Madrid se ha convertido en un club que no tendría beneficios o estaría en pérdidas sin la venta de jugadores.

—¿Por qué se llegó a eso?

—Hasta hace un par de temporadas, el Madrid no había sido un club especialmente vendedor. Muchos jugadores incluso se iban con la carta de libertad. En las dos últimas temporadas el resultado extraordinario de explotación del club presenta pérdidas. Es decir, habría pérdidas si no se hubieran hecho traspasos porque el club ingresa menos de lo que gasta. Por esto, para presentar beneficios, hay que recurrir a ingresos extraordinarios: a vender jugadores.

—¿Los ingresos se han estancado o los gastos se han disparado?

—Bueno, los ingresos crecieron en unos 20 millones. Lo que se ha disparado, y mucho, es el gasto. Se han comprado muchos jugadores a precios astronómicos. Y por ello el club ha cambiado su filosofía y ha comenzado a apoyarse en la venta de jugadores. Nadie en el Madrid querría presentar unas cuentas con pérdidas, entre otras cosas porque están los famosos avales en juego… Por eso es de vital importancia ahora lo del nombre del estadio, lo de la recalificación de los terrenos aledaños al Bernabéu...

—¿De cuántos millones de pérdidas hablamos si no hubiera venta de jugadores?

—Pues según la cuenta de pérdidas y ganancias que ofrece el Madrid, en la temporada 2013-14 presentó un beneficio después de impuestos de 38 millones. En esa campaña se obtuvo un beneficio por la venta de jugadores de 52 millones. Si quitamos ese ingreso extraordinario nos quedamos en menos 14 millones.

—Entiendo…

—Pero es que en la 2014-15 es más llamativo. Teniendo unos beneficios de 42 millones, sólo cuatro más que la temporada anterior, la venta de jugadores fue de 79 millones. En este caso la diferencia es de menos 37. El resumen es que sin la venta de jugadores el Madrid estaría en pérdidas.

—¿Es esta una tendencia peligrosa?

—Y difícil de invertir. Ahora el Madrid prefiere los millones del traspaso de Di María a lo que le pueda ofrecer en el campo. Eso, hace cuatro o cinco años, era impensable. La gente debe saber que cuando el Madrid compra a Bale por 100 millones mete 20 millones de gasto en cada una de las cinco temporadas de contrato que firmó el galés. Y que cuando vende a Di María por 75, mete los 75 de golpe como ingresos (extraordinarios). Y yo lo que he visto es que el desembolso del Madrid en jugadores ha sido muy grande en los últimos años.

—¿Es preocupante la deuda bruta de la entidad?

—La deuda va aumentando por lo que acabamos de explicar. La bruta ha subido de 602 a 620 millones. Pero el Madrid no hace caso a eso porque toda su estrategia ha sido utilizar la ingeniería financiera para manejar otra variable, la deuda neta, que se puede ajustar desplazando ingresos y gastos de una temporada a otra. Periodificaciones, periodificaciones y periodificaciones para presentar unos resultados aceptables.

—¿Ingeniería financiera?

—E incluso el buque insignia de las cuentas, que es esa deuda financiera neta, ha crecido un 33% y se sitúa en 90 millones de euros.

—¿Qué le dice el dato de que hay 109 millones en caja?

—Esto sí que es un punto débil. La tesorería en el ejercicio anterior era de 174 millones. Ahora es de 109. La reducción es de 65 millones. El Madrid dice que ha recuperado unos derechos televisivos y que ha pagado las primas de la Champions de 2014. Para mí, los problemas de tesorería son reseñables. De ahí que se hayan aplazado los pagos de unas deudas de 89 millones que había con los bancos…

—¡La famosa refinanciación!

—Exacto. Eso quiere decir que la situación no es tan boyante aunque pueda parecer que tener 109 millones en caja es mucho. Pues mire, para mí, no hace falta tener tesorería, sino reducir la deuda. ¿Para qué quieres tener 100 millones en caja si debes 620?

—¿Está agotado el modelo de Florentino?

—Es complicado de decir. La capacidad de actuación es grande. El United ha abierto el camino con el dineral que ha firmado por el nombre en su camiseta y con Adidas, y me imagino que Madrid y Barcelona querrán tender a eso porque ahora cobran la mitad que el Manchester. Y España debe ir cobrando más de la televisión en el futuro. Hay mercados por abrir, pero para el Madrid y para todos. Más allá de eso, lo importante es ver cómo está gestionado el club. Y luego está el hecho de que el Madrid volviera a no ganar nada como el año pasado y haya que volver a hacer una inversión de 200 millones en fichajes. Eso aumentaría la espiral. Hay que poner un poco de sensatez en esto.

—¿Qué más destacaría?

—Siempre digo que el Madrid tiene obsesión por ser el número uno de las cuentas y el club más valioso. Pero la realidad es tozuda. En 2014-15 no ganó nada importante y su imagen a nivel mundial se redujo. No soy muy partidario de estas listas, pero en la de Forbes, por ejemplo, el Madrid ya no es el club más valioso. Lo es el Dallas Cowboys. Algo tendrá que hacer el Madrid porque la tendencia es seguir bajando, y más con la situación patrimonial que tiene la entidad, que cada vez es peor. Y combinar eso con la ausencia de títulos...

—¿Una mala dinámica?

—Para terminar permítame decir que el Madrid reconoce en su memoria una serie de conflictos que tiene con instituciones públicas, investigaciones de la UE, inspecciones... Pero, sin embargo, no han hecho ningún tipo de provisión al respecto.

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