¿Puede el diseño de un aula mejorar el rendimiento de los estudiantes?

• La UPF Barcelona School of Management estrena las primeras aulas del proyecto de reforma docente aplicado a los espacios del edificio Balmes.
• El ambiente físico del aula y del edificio promueve un modo concreto de entender el proceso de enseñanza-aprendizaje y las relaciones educativas.
• Un estudio de la universidad británica de Salford concluye que las condiciones ambientales en el aula pueden mejorar hasta un 25% el rendimiento de los estudiantes.

El edificio Balmes de la UPF Barcelona School of Management ha estrenado este curso académico las primeras aulas de su proyecto de reforma docente aplicado a los espacios. Estas nuevas aulas, diseñadas por el estudio de arquitectura Dear Design, han sido concebidas como espacios abiertos y polivalentes que dejan atrás las tradicionales hileras alineadas de mesas y sillas y las tarimas del profesorado para dar vida a nuevas distribuciones con un mobiliario modular y dinámico y una mayor apuesta por la tecnología, la iluminación y la sonorización. 'Este nuevo diseño de las aulas no se corresponde a un simple deseo estético o de ejemplo de modernidad sino que ha sido pensado y diseñado con el fin de responder a las formas de relacionarse y de aprender que requiere nuestro nuevo modelo docente', explica Daniel Sierra, decano de la UPF Barcelona School of Management.

La revolución tecnológica y social ha puesto de manifiesto la necesidad de garantizar aprendizajes efectivos y relevantes, más allá de la transmisión sólo de conocimientos. El nuevo modelo docente que ha comenzado a implementar la UPF Barcelona School of Management se basa en el aprendizaje basado en retos, proyectos y mentores, y adaptable a las necesidades de cada estudiante. 'La formación ya no la entendemos como un programa de contenidos sino como una experiencia vital en sí misma, y para ello, hemos implementado cambios en la metodología pero también en las funcionalidades y la concepción de los espacios'. El pasado septiembre, el equipo de innovación pedagógica de la UPF Barcelona School of Management participó en el Annual Innovative Learning Spaces Summit, celebrado en Praga, para conocer las novedades y tendencias en el diseño de los espacios educativos. Su decidida voluntad transformadora se traduce en un proyecto de innovación docente, en el ámbito metodológico y de espacio físico, todavía poco común entre la formación superior en España..

 

La visión de la UPF Barcelona School of Management coincide, además, con un reciente estudio realizado por la universidad británica de Salford que concluye que las condiciones ambientales en el aula afectan a la calidad del aprendizaje y que pueden mejorar en hasta un 25% el rendimiento escolar de los jóvenes. El estudio analiza el comportamiento y los resultados de casi un millar de alumnos distribuidos en 34 aulas diferentes de siete colegios del condado inglés de Blackpool.

Un cambio en las relaciones educativas

El ambiente físico del aula y del edificio promueve un modo concreto de entender el proceso de enseñanza y aprendizaje y las relaciones educativas. La UPF Barcelona School of Management está adecuando sus espacios de acuerdo con estos cuatro principios del diseño de espacios de aprendizaje:

  1. Confort: espacios que creen sensación física y mental de comodidad y bienestar.
  2. Estética: el placer que incluye el reconocimiento de la simetría, la armonía, la sencillez y la aptitud para el uso.
  3. Integración: equilibrio entre recursos pedagógicos y tecnológicos.
  4. Reutilización: el potencial para el uso múltiple de un espacio.

Así, las nuevas aulas se han concebido como grandes espacios polivalentes equipados con un mobiliario ligero y modular, que permite en pocos minutos transformar el aula en múltiples formatos: para presentaciones individuales, para presentaciones en grupo, con formato grada, para trabajo en equipos, para trabajo individual, con combinación simultánea de formatos... 'Los espacios son suficientemente amplios para que haya hasta cuatro o cinco espacios de trabajo simultáneos y que el profesor adapte el espacio y los recursos como mejor considere para sus necesidades', añade Serra.

 

 

Un aprendizaje cooperativo y la orientación interdisciplinar requiere de aulas preparadas para facilitar nuevas relaciones -entre alumnos y profesores- y por ello, se han instalado múltiples pizarras blancas e imantadas, seis cámaras digitales y microfonía flotante para poder grabar las sesiones y retransmitir en streaming y dos pantallas de televisión táctiles e interactivas con tecnología mobile. También se ha tratado especialmente la iluminación y la insonorización de la sala, con luces graduables para adaptarse a la luz natural y no fatigar la vista, y paneles acústicos móviles. 'Son las primeras aulas del proyecto de reforma que tenemos y que se extenderá a todo el edificio Balmes, tanto en las aulas como espacios comunes'. Desde convertir los pasillos en espacios de encuentro, las aulas más tradicionales en aulas de experimentación o habilitar puntos de encuentro entre el mundo on y offline. Todo es posible y todo pensado para transformar la educación en un modelo activo de participación donde el aprendizaje y la interacción de las personas toman el protagonismo.

 

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