La UPF ocupa la segunda posición en calidad docente dentro del ámbito universitario español

La UPF se sitúa en segundo lugar en la clasificación de universidades públicas españolas respecto a la calidad docente, inmediatamente después de la Universidad de Lleida, e igualmente ocupa una poción destacada en el resto de indicadores que contempla el Informe CYD 2008, presentado recientemente por la Fundación Conocimiento y Desarrollo (Fundación CYD) y la Fundació Cercle d\'Economia de Barcelona en una jornada conjunta dedicada al Espacio Europeo de Enseñanza superior.

El ranking que propone la Fundación CYD sobre las universidades públicas presenciales españolas (que la propia institución considera como \"un intento de aproximación\") se basa en datos que hacen referencia al curso 2006-2007, obtenidos principalmente de la Conferencia de Rectores de las Universidades Españolas, La universidad española en cifras 2008, publicada a finales del 2008.

La clasificación está confeccionada a partir de veinte indicadores, englobados en cuatro conceptos: la capacidad de atracción de nuevos estudiantes, la calidad docente, la calidad en el doctorado y la calidad investigadora.

Segunda posición en calidad docente

Para medir la calidad docente, el ranking se sustenta en ocho indicadores. Un primer bloque de indicadores es el que hace referencia a la eficacia académica, estimada a partir de la tasa de abandono y la tasa de rendimiento. Es en este último indicador que la UPF se sitúa por encima del 80%, el más alto de las universidades públicas presenciales del Estado, y mide el porcentaje de créditos superados por alumno en el primer y el segundo ciclo sobre el total de créditos matriculados. Este año no se ha tenido en cuenta la tasa de graduación, como en ediciones anteriores.

Un segundo bloque estudia los recursos docentes de los centros, y lo hace, por un lado, calculando el gasto corriente por estudiante (la UPF está en cuarto lugar, con 7.353,12 euros) y la ratio entre estudiantes y personal docente investigador (tercer lugar para la UPF, con un 10,37%). Por el otro lado, lo hace analizando los recursos físicos, a partir de la ratio entre alumnos matriculados por lugares de uso simultáneo al día disponible en diferentes equipamientos: aulas de enseñanza, bibliotecas (quinta posición de la UPF, con un 4,57) y aulas de informática (sexto lugar de la Universidad, con un 3,25).

Finalmente, el último indicador de la calidad docente hace referencia al grado de apertura al exterior: la UPF ocupa el decimoctavo lugar, con un 20,03% de matriculados de primer y segundo ciclo que tienen la residencia familiar fuera de la provincia.

Entre las cinco primeras universidades en capacidad de atracción de nuevos estudiantes

Ya dentro del bloque del apartado de capacidad de atracción de nuevos estudiantes, la UPF se sitúa en quinto lugar dentro de un grupo en el que también aparecen las universidades de Salamanca, Santiago de Compostela, A Coruña y la Politécnica de Cataluña. Así, la UPF destaca en nota media de acceso (primera posición, con un 7,09), y en porcentaje de preinscritos en primera opción respeto a la oferta total de plazas (quinto lugar), un dato que facilita una buena medida del grado de plazas demandadas sobre las ofertas.

Si nos fijamos en la calidad investigadora, la UPF se encuentra en un octavo bloque de universidades del ranking y destaca con la Carlos III de Madrid y las universidades Autónomas de Madrid y de Barcelona, por ser las que registran un mayor índice de sexenios conseguidos por profesor numerario (segunda posición para la UPF, con un 1,95) y un menor porcentaje de profesores de investigación sin sexenios (tercer lugar para la UPF, con un 21%), y en los ingresos de I+D por personal docente investigador equivalente a tiempo completo (en séptimo lugar, con 20.874 euros). Dentro de este mismo bloque, la UPF ocupa el noveno lugar respecto a tesis producidas y el decimosegundo lugar en el número de artículos publicados en revistas de referencia.

Otro dato remarcable de la UPF lo encontramos entre los indicadores correspondientes a la calidad del doctorado. Concretamente, el que mide el grado de apertura internacional indica que el 39,5% de matriculados en programas de doctorado de la Universidad tienen la residencia familiar fuera de España (el cuarto porcentaje más alto del Estado, sólo por detrás de las universidades Pablo de Olavide de Sevilla, Salamanca y Politécnica de Cataluña).

El Informe CYD, de periodicidad anual, tiene como principales objetivos poner en relieve el papel decisivo de las universidades en la economía y la sociedad españolas; difundir en el entorno empresarial e institucional la percepción de la importancia que tienen las universidades para mejorar la productividad y la competitividad de la economía española en un contexto de globalización creciente, y finalmente, extraer enseñanzas de las experiencias desarrolladas con la colaboración entre universidades y empresas.

Informe CYD 2008

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