Los profesores Oriol Amat y Albert Sagués desgranan cómo el Gobierno ha hecho el cálculo de las balanzas fiscales territorializadas

Las balanzas fiscales publicadas por el Gobierno Español se han calculado mediante el método de “carga-beneficio”, que redistribuye entre todas las comunidades aquellas inversiones que consideran que benefician al conjunto del país. Los profesores de la UPF Barcelona School of Management, Oriol Amat y Albert Sagués, expertos en Finanzas y Fiscalidad, desgranan el método de cálculo utilizado.

Las balanzas fiscales miden la relación entre las regiones y el Estado. Por ello, calculan la diferencia entre los impuestos que desde una región envían al Estado y el dinero que vuelven a la región por el gasto e inversión que el Estado hace.

Desde el año 2005, en que el Ministerio de Hacienda creó una comisión de consenso con expertos, se han venido calculando dos métodos. El del flujo monetario y el del flujo de beneficio. El flujo monetario calcula la diferencia entre el dinero que una región paga en impuestos y el gasto que el Estado hace en esta región. Este método da normalmente un déficit en Cataluña de 16.000 millones por el dinero que sale y no vuelve. ‘El flujo de beneficio imputa también a la región la parte de gasto central que se puede entender como servicios comunes. Por ejemplo, el Museo del Prado, es un gasto que repercute muy favorablemente en la economía de Madrid, pero con este método se reparte entre todas las regiones. Con este método, Cataluña tiene un déficit anual que se sitúa alrededor de los 11.000 millones de euros’, explica el profesor Oriol Amat.

Según nos detalla Amat, los dos métodos son correctos pero responden a preguntas diferentes. El flujo monetario informa del impacto de la relación con el Estado en la actividad económica mientras que el flujo de beneficio mide el impacto que tendría la independencia en las cuentas de la Generalitat. ‘Hay que tener en cuenta que si Catalunya fuera un estado independiente tendría que atender lo que se denomina los gastos de las estructuras de Estado’.

Los cálculos hechos públicos por el Ministerio parten del método del flujo de beneficio y añade unas correcciones adicionales que sitúan el déficit fiscal catalán cercano a los 8000 millones de euros. ‘Habrá que ver cuáles son las correcciones que se han hecho para poder ver si contestan bien alguna pregunta. De momento parece que se han hecho para dar argumentos a los que creen que Cataluña no tiene un déficit fiscal excesivo’, afirma Amat.

“Son datos incompletos o tendenciosos”, apunta el profesor Albert Sagués, quien atribuye esta parcialidad a la campaña recentralizadora del Ejecutivo.

Según los datos de Hacienda, Madrid es la comunidad autónoma que acumuló un mayor déficit fiscal en 2011, con un saldo negativo de 16.700 millones de euros. Le siguen Catalunya, con 8.455 millones de déficit, y Valencia, con 2018 millones.

Estas cifras distan de las publicadas por la Generalitat hace un mes y medio cifran el déficit fiscal en Catalunya entre 11.000 millones –carga-beneficio- y 15.000 millones –flujo monetario-. Sagués estima que, si la diferencia entre los datos de ambas administraciones es del 23% con el primero de los métodos, si se aplica el mismo diferencial a los resultados del flujo monetario publicados por Catalunya, se estaría hablando de un déficit de 11.500 millones.

Sagués augura que el Ejecutivo que lidera Mariano Rajoy utilizará los datos obtenidos para culpar a las autonomías del déficit del Estado ante la Comisión Europea, ya que los resultados muestran cómo el déficit de la administración central retrocede a buen ritmo mientras que las autonomías permanecen estancadas. Por su parte, Oriol Amat considera que ‘sería mejor hacer estos cálculos a partir de hipótesis consensuadas como se había hecho hasta ahora y explicar bien las preguntas que responden cada balanza’.

.