Reportaje: Estudiantes TOP TEN

Están acostumbrados a sacar las mejores notas en los exámenes, a ser alumnos sobresalientes a recibir las felicitaciones de amigos y familiares por su talento aunque les cueste alardear en público de ello. Pero lo cierto es que su trayectoria es impecable. Un diez de media en su expediente académico no deja lugar a dudas.  Son seis de los mejores estudiantes de la Fundación Privada Institut d’Educació Continua de la Universitat Pompeu Fabra que han recibido este año la Beca Talento por su brillante expediente académico.

Sólo con verles ya se evidencia que el talento no distingue de edad, nacionalidad, experiencia profesional o vocación. Jordi Roca es programador informático y tiene 38 años. Ahora está cursando el Máster en Artes Digitales en el IDEC-UPF. ‘La clave está en que te guste lo que haces’. Él reconoce que su trabajo como programador informático le ha dejado de apasionar y necesita explotar su lado más artístico y creativo. ‘Las artes digitales me permiten aprovechar mis conocimientos informáticos a la vez que abrirme paso a un nuevo futuro profesional como es el mundo del arte y las nuevas tecnologías digitales y realmente me apasiona’. Admite que ahora dedica mucho más tiempo a estudiar que antes pero lo atribuye a sus ganas y deseo por aprender más y a mayor velocidad. ‘Para mí es un cambio total en mi carrera profesional. Antes quería trabajar en una empresa y ahora pienso que soy yo quien debe construir mi puesto de trabajo’.

A Marcella Marinelli su vocación la llevó a estudiar Económicas en su país, Italia. Se doctoró y estudió un año en la Universidad de California, Berkeley. Después del doctorado, se mudó a Barcelona. Ya durante su tesis doctoral empezó a interesarse por la estadística y la contrataron en el Hospital Clínic para trabajar como consultor estadístico para un grupo de hepatólogos. A raíz de ello, hizo un master en Estadística e Investigación Operativa con orientación en bioestadística. Al final del master le ofrecieron una plaza de investigadora postdoc en el Centre de Recerca en Epidemiologia Ambiental (CREAL) para estudios de epidemiología genética en niños. Actualmente está trabajando como estadística y técnico de investigación por el CIBER en AQUAS (Agència de Qualitat i Avaluació Sanitària de Catalunya) y por ello decidió cursar el Master en Economía de la Salud y del Medicamento. ‘Quería ampliar mis conocimientos y empezar proyectos de investigación dentro de la institución por la cual estoy trabajando’. La profesionalidad para ella es lo más importante y la formación continua una forma de seguir avanzando.

Aunque ser tan completo en todo, a veces, tiene sus inconvenientes. ‘A mí me ha costado saber qué quería ser’, reconoce Iva Boytcheva. Esta joven búlgara de 30 años creció en Alemania. Allí estudió Diseño y vestuario. Hace cuatro años vino a Barcelona para hacer un máster en Cultura y Comunicación y este año ha empezado el Máster en Artterapia. ‘Escogí a la Pompeu Fabra porque es de los pocos sitios donde se imparte un la Arteterapia’. La Arteterapia es una disciplina que utiliza el arte y los medios visuales para acceder al mundo interno de las personas como vía de comunicación artística. ‘Es cierto que en Europa cada vez más está más reconocida y pienso que es algo donde puedo aplicar todos mis conocimientos, algo que se me da bien, disfruto y con lo que puedo aportar a la sociedad’. En su caso, estudiar no es lo que más le ha costado. ‘El sacrificio no ha sido dedicarle mucho tiempo a los estudios, sino dejar mucha gente y muchas cosas atrás en cada mudanza’.

Lo mismo siente Gianluigi Usai. A sus 25 años, este joven italiano decidió venir a Barcelona para profundizar en sus estudios y en los idiomas. Está cursando un Máster Universitario en Dirección Financiera y Contable de la Empresa. ‘Es cierto que he tenido que dejar amigos y familia a un lado por un tiempo, pero creo que es cuestión de prioridades y momentos. Siento que ahora esto es lo que tengo que hacer’. Reconoce que el futuro laboral en Europa no es esperanzador pero está convencido que tiene que haber un lugar para él. ‘He hecho algunas entrevistas y lo cierto es que exigen mucho currículum, masters, idiomas, experiencia… pero luego el salario que ofrecen no se corresponde’. En eso están de acuerdo todos: el momento es crítico en Europa. ‘El panorama no es alentador y por muy buen expediente que tengas o profesional que seas, conseguir un buen puesto es difícil’.  Es joven pero con las expectativas claras. ‘Busco una empresa, grande o pequeña me da igual, pero que invierta en el personal,  que tengas ganas de formar y de crecer’. Aún no ha decidido donde le gustaría establecerse si aquí en Barcelona, en Italia o en otra parte. ‘Voy paso a paso. No lo tengo decidido’.

Jóvenes con ganas de comerse el mundo

Lena Carina Raps y Sharon Zhengyang son las más jóvenes, con 23 y 24 años y procedentes de Alemania y Canadá respectivamente. Las dos están cursando el mismo programa: el Master of Science en International Business que imparte la Barcelona School of Management conjuntamente con ESCI. Lo eligieron por su metodología y por ser íntegramente en inglés. ‘Me interesó la formación práctica del master y la posibilidad de participar en grupos multidisciplinares, equipos de trabajo con aplicación de casos reales’, afirma Lena. Los Masters of Science se distinguen del resto de programas convencionales por su  metodología de aproximación al conocimiento basada en el análisis, el procesamiento de datos objetivos y el rigor de las cifras. Coinciden en intereses dentro y fuera de las aulas. ‘No sólo buscamos formación académica, personalmente nos gusta participar en actividades, en equipos de trabajo, competiciones universitarias, dentro y fuera de la escuela’ argumenta Sharon, quien precisamente asistirá en marzo a Dubai para participar en los reconocidos Premios Hult en representación de la Barcelona School of Management. ‘Realmente lo hago porque me gusta porque quiero vivir esa experiencia’. Pese a todo, no sienten que todas estas inquietudes académicas les alejen de otras actividades propias de su edad. ‘La clave está en hacer lo mismo pero en menos tiempo’. Y ¿cómo lo consiguen? ‘Con mucha concentración. Eso te permite trabajar más eficientemente’. 

Ni ven ni le ponen límites a su futuro. Lena aspira a trabajar en Asia. En cinco años se ve como responsable de Compras en una sucursal asiática para una gran empresa europea del sector retail. Sharon en cambio apuesta por las Relaciones Internacionales y su objetivo está fijado en grandes organizaciones como la World Trade Organization, la U-Well o una embajada. Como el resto, tienen talento, ganas y voluntad. Y es que detrás de un gran talento hay una gran voluntad.

56 becas al Talento

La Fundación Privada Institut d’Educació Continua, que incluye la escuela de negocios Barcelona School of Management y el IDEC-UPF, ha concedido este año un total de 56 becas talento a sus alumnos más brillantes. Las Becas Talento nacen con el fin de reconocer y premiar a las personas que trabajan con esfuerzo  por  la excelencia y lo demuestran con un buen expediente académico y con méritos profesionales relevantes o una actitud personal destacable o con compromiso social. 

Este año es la segunda edición de este programa de Becas, con el sello UPF, que ha recibido un total de 263 solicitudes, casi el doble que el año anterior. La nota media de los  expedientes académicos que han sido aprobados es de 9 y la beca les sufraga entre el 25 y el 50% de la matrícula del máster elegido. Este año, la Fundación ha destinado a estas becas cerca de 150.000 euros. Desde el IDEC-UPF se muestran muy satisfechos de la acogida que está teniendo el programa, así como el nivel de los candidatos. ‘Estamos premiando la excelencia porque ellos son el motor del cambio de nuestra sociedad’, argumenta Daniel Serra, director académico de la Barcelona School of Management y el IDEC-UPF.

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