Un estudio de credibilidad en comunicació política analiza el 'relaxing cup' de Ana Botella

Investigadores de la Universidad de Indiana y la Universitat Pompeu Fabra han presentado un estudio sobre la influencia de la prosodia en la credibilidad de la comunicación política. La investigación analiza los discursos de Ana Botella y de sus homólogos turco y japonés en la presentación de las ciudades candidatas a celebrar los JJ.OO. de 2020. Los resultados indicaron que la alcaldesa descuidó factores decisivos de la prosodia empleando un manejo artificial y exagerado de la entonación, la intensidad y el ritmo que dieron lugar a un discurso muy poco natural. El estudio ha sido presentado en el congreso anual de la International Communication Association celebrado en mayo en Estados Unidos.

El famoso discurso de Ana Botella en la ceremonia del COI tuvo una gran repercusión mediática y ha sido objeto de innumerables bromas. Frases como “a relaxing cup of café con leche” han estado en boca de todos los españoles. Tanto es así que la revista Time colocó a la alcaldesa en séptima posición en su ranking de meteduras de pata de alcaldes por su ‘particular lucha con el inglés’.

Pero, ¿cuál fue el motivo de esa particular lucha con el inglés y cómo su discurso fue percibido? Estas son las preguntas que los investigadores Emma Roderoprofesora del Postgrado en Locución y Comunicación Pública en el UPF-IDEC, y Lluís Mas se formularon antes de realizar el estudio. Las conclusiones podían ser importantes puesto que la manera en que se expresa un político es un factor decisivo en la percepción de credibilidad por parte de los votantes.

Para dar respuesta a estas preguntas, los investigadores diseñaron un estudio en el que, además de analizar la prosodia empleada en el discurso por los tres políticos, 110 sujetos de 27 nacionalidades diferentes (ninguno procedente de los tres países implicados y todos angloparlantes) valoraron la credibilidad de los tres representantes en función de cómo se expresaron, en concreto, de cómo emplearon la prosodia (entonación, intensidad y ritmo).

Los resultados de la investigación reflejaron modelos de expresión diferentes que afectaban al nivel de credibilidad. El político turco, Ali Babacan, resultó ser el más creíble y, por tanto, el mejor valorado, porque su discurso combinó una intensidad suficiente con un nivel de tono moderado y una velocidad de habla ágil, con pausas frecuentes y breves. Esta combinación dio como resultado un discurso natural y fluido. Por su parte, el representante japonés, muy contaminado por su idioma, realizó un discurso muy entrecortado y lento, combinado con una entonación monótona y demasiadas pausas de larga duración, lo cual sonó aburrido. Por último, la alcaldesa de Madrid llevaba el discurso bien ensayado, pero su intento de imitar el acento inglés dio como resultado una expresión muy exagerada y teatral, poco propia del contexto en que se encontraba. La política madrileña remarcó innecesariamente algunas partes del discurso, empleó un tono de voz bastante agudo con una entonación muy enfática e irregulares cambios de intensidad. Estos rasgos, en conjunto, hicieron que sonara infantil, como si estuviera hablando con niños. Como consecuencia, la falta de naturalidad provocó que Ana Botella no fuera percibida como muy creíble, lo cual al final resulta ser un rasgo fundamental en cualquier comunicación política eficaz. A pesar de ello, no fue la peor oradora valorada, lugar que ocupó el político japonés.

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