El UPF-IDEC confronta los modelos musicales de Epidemic Sound y Konga Music

El negocio de la música de producción, aquel derivado de las licencias de contenidos musicales a cualquier tipo de productor audiovisual, está siendo sacudido por la aparición de otra compañía sueca que, de una manera similar a al impacto producido en su día por Spotify, propone un modelo de negocio disruptivo que afecta a la relación con los autores y pone en cuestión el rol de las entidades de gestión. Epidemic Sound es una compañía joven que en un tiempo record ha conquistado el 50% del mercado en su país de origen y ha logado penetrar en el mercado estadounidense.

Pero, ¿qué ofrece Epidemic Sound que sea tan atractivo e innovador? Nos lo explica David Loscos, director del Posgrado en Gestión de Empresas en la Industria de la Música del UPF-IDEC. 'Epidemic Sound hace tres cosas que hasta hace poco parecían inviables'. 

1. Propone a los autores un modelo de remuneración único mediante el que la compañía adquiere en una transacción y para siempre todos los derechos de explotación sobre la obra. Es decir, compra la grabación y la composición.

2. Propone, entre otros productos, un modelo de suscripción con tarifa plana que da derecho a utilizar cualquier obra de su catálogo.

3. Permite a sus clientes, y aquí está el meollo del asunto, no tener que pagar a las entidades de gestión porque ninguna de las obras ni autores con los que trabaja están registrados en ninguna entidad de gestión de derechos colectivos.

Frente a la propuesta escandinava está el modelo de negocio convencional que tiene en la barcelonesa Konga Music uno de sus mejores exponentes y es un claro ejemplo de éxito internacional. Este modelo establece un sistema de remuneración del autor que incluye una participación en los derechos de comunicación pública necesariamente gestionados por las SGAEs del mundo.

El próximo 26 de noviembre el Posgrado en Gestión de Empresas en la Industria de la Música del UPF-IDEC confrontará por primera vez en España estos dos modelos. La cadena de valor de la industria de música de producción está obligada a revisar el valor que se aporta en cada uno de sus eslabones, lo que supone un reto importante para todos, sobre todo para las entidades de gestión.

   

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