El IDEC debate sobre la Ley de extranjería y sus efectos sobre los estudiantes no comunitarios

La vicecónsul de Perú en Barcelona asistió al acto organizado por la Asociación de Exalumnos Peruanos del IDEC



El IDEC acogió ayer la conferencia ?La Nova Llei d\'Estrangeria Aplicada als Estudiants No Comunitaris i els Aspectes Laborals?.

Los ponentes, Enrique Abadias Alsina y Concha Par López-Pinto, abogados especialistas en temas de extranjería ofrecieron orientación respecto a los trámites a seguir para la obtención de permisos de trabajo por parte de estudiantes extranjeros durante su estancia en España, y explicaron cuáles son las alternativas a las que se pueden acoger cuando terminan los estudios.



Según explicaron los ponentes, la legislación vigente de la Ley de Extranjería establece para los estudiantes un régimen especial. La Ley considera estudiante a aquella persona que viene a ampliar estudios y/o realizar prácticas no remuneradas, y su autorización de estancia en el país queda vinculada al tiempo que duren estos estudios, que siempre se pueden prorrogar.



A priori, pues, no se permite el trabajo remunerado del estudiante pero, tal y como expusieron los ponentes, el Real Decreto 2393/2004 (artículo 90) prevé unos supuestos a los que los estudiantes se pueden acoger para conseguir una autorización de trabajo para estudiantes e investigadores. La concesión de la autorización está condicionada por los siguientes aspectos:

· La actividad debe ser compatible con los estudios y por ello debe aportarse un contrato a tiempo parcial.

· Los ingresos que se obtengan no deben tener el carácter de recurso necesario (el estudiante debe contar con recursos para su estancia).

· La solicitud de la autorización debe hacerla el empresario que contrate al estudiante.

· La vigencia de la autorización coincidirá con la duración del contrato de trabajo y no podrá ser superior a la de la duración del visado o autorización de estudios.



Por otro lado, el estudiante puede optar a una modificación de su tarjeta de estudios por una tarjeta de residencia y trabajo (artículo 95 del Real Decreto ya mencionado). En este caso se pide a la persona solicitante haber tenido una estancia de 3 años en el país, el aprovechamiento de sus estudios durante la estancia y no haber sido becado por ningún programa de cooperación. Además, el solicitante deberá contar, y así poderlo demostrar, con la posibilidad de un contrato laboral.



Por último, los ponentes también expusieron otras vías excepcionales para poder cambiar la situación de estancia por estudios en residencia con permiso de trabajo, entre las que se destacó la autorización de residencia temporal por arraigo social o arraigo laboral.



Por la primera vía se pide acreditar una permanencia continua de tres años, contrato laboral y tener vínculos familiares en el país (en situación regular) o, en su defecto, un certificado de la autoridad local que dé constancia de la inserción social del solicitante en su municipio. En el caso del arraigo laboral es imprescindible poder demostrar que se ha trabajado durante 12 meses en situación irregular. Esto quiere decir que se debe interponer una demanda contra el empresario y, por lo tanto, los expertos afirmaron que no era una vía demasiado factible.



El acto, en el que numerosos estudiantes extranjeros manifestaron sus inquietudes, estuvo organizado por la Asociación de Exalumnos Peruanos del IDEC y contó con la presencia de la vicecónsul de Perú en Barcelona, Lourdes Hilbick.



En su intervención, Hilbick apuntó la necesidad de los convenios entre universidades y, en este sentido, felicitó la iniciativa del IDEC con las asociaciones de estudiantes que mantienen vínculos con otros países. A su vez, Pau Verrié, director general del IDEC, afirmó que las asociaciones de antiguos alumnos fuera de Barcelona ?son un elemento estratégico? para establecer relaciones en red y potenciar el prestigio del IDEC.

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