El deporte como sector de actividad económica

 

Se cerró la temporada futbolística en Europa con la final de la UEFA Champions League, ganada brillantemente por el FC Barcelona. Además de las noticias puramente deportivas, algunos medios se han hecho eco también de las cuentas de los dos finalistas y de los premios recibidos por ambos en la máxima competición internacional europea de clubes. La reflexión está servida. El fútbol, como muchos otros deportes, despierta pasión, moviliza cantidades enormes de aficionados y capta la atención de los medios como ninguna otra manifestación popular. ¿Qué es lo que hay detrás del partido de fútbol o la carrera de automóviles o motos en términos empresariales? Además del creciente interés de las empresas patrocinadoras, el deporte se ha convertido en uno de los sectores de actividad de mayor crecimiento y trascendencia.

Tanto es así que la Comisión Europea reconoce el papel del deporte en la sociedad, tanto desde el punto de vista social (como instrumento para rescatar valores como el espíritu de equipo, la solidaridad, tolerancia, fair play y en el desarrollo y realización personal) como en el económico, por el peso que significa en el valor de la producción de un país. Cada uno de estos dos ejes no está exento de peligros y nuevos retos y amenazas. La explotación de los jóvenes deportistas, la adulteración del resultado deportivo (dopaje, amaño de partidos), la violencia y el racismo, por un lado, o la presión comercial y el alejamiento de los valores más intrínsecos del deporte aficionado, por el otro.

Centrándonos en el aspecto económico y empresarial, puede afirmarse que, al conocido protagonismo de los fabricantes de ropa y calzado deportivo, se le unen otras muchas actividades empresariales, tanto desde la perspectiva de la industria manufacturera como de los servicios. La relación de empresas cuya actividad, total o parcialmente, tiene que ver con el deporte es extensa y variada. Entre este abanico de empresas contamos con aquellas que construyen instalaciones deportivas (gimnasios, estadios, arenas o polideportivos o que adecúan espacios al aire libre para la práctica deportiva, como por ejemplo, pistas de esquís o senderos para el ciclo turismo), pasando por los fabricantes de maquinaria e instrumental (raquetas de tenis, palos para hockey, porterías o canastas, marcadores, etc.), mantenimiento (de piscinas, salas de un gimnasio) o las dedicadas a la preparación de productos para la nutrición del deportista, hasta los medios de comunicación, consultoría, organizadores de eventos y logística de grandes eventos deportivos.

El clúster de la industria del deporte de Catalunya (Indescat) agrupa una gran parte de este tipo de empresas. Un estudio encargado por el clúster y llevado a cabo por ACC10 identifica 578 empresas en Catalunya cuya facturación en el 2014 fue de casi 3.500 millones de euros, dando empleo a algo más de 14.000 personas. Las 286 empresas clasificadas como productoras de bienes y servicios representa casi la mitad del total del sector, facturan un poco más de la tercera parte y emplean el 38% del total. El subsector de las instalaciones (fabricación, equipamiento, mantenimiento y gestión) con 164 empresas supone el 39,4% de los empleos del sector. Un aspecto noticiable es que el sector apenas ha perdido presencia con la crisis y, por el contrario, muestra algunas actividades en las que la tendencia positiva se ha mantenido a pesar del entorno desfavorable. De todos modos, la factura de la crisis se ha notado más entre los fabricantes y el mundo de las instalaciones y, en cambio, no ha repercutido negativamente en el de los eventos deportivos (aunque hay que tener en cuenta que en este subsector se incluye al FC Barcelona y Mediapro). Los segmentos con mayor volumen de facturación se concentran en la fabricación de instalaciones, la de equipos de competición, ropa y complementos y medios que agrupan entre todos ellos el 70% de la facturación total del sector. Para el conjunto de Catalunya, según los datos del trabajo sobre el peso del sector, el deporte supone el 2,1% del PIB catalán y el 1,1% de su valor añadido.

El sector sin embargo necesita de algún impulso para ganar competitividad y presencia internacional. De todos es sabido que el tamaño de las empresas juega un rol importante en las ganancias en competitividad. El 44% de las empresas del sector deportivo tienen 5 o menos empleados, y el 40% de todas las empresas identificadas tienen facturaciones por debajo del millón de euros. Por otro lado, destaca el hecho que el 37% de la facturación del sector recaiga en la partida de eventos deportivos (organización, medios y equipos de competición), según en estudio de ACC10. La proliferación de acontecimientos en cualquier disciplina deportiva encuentra, en general, en Barcelona y Catalunya las condiciones ideales para su realización, a lo que se une el atractivo de la marca de la ciudad y del país en materia deportiva y beneficia directamente a sectores como el turístico y el comercio.

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