Amb la regularització fiscal s'evita el delicte fiscal però no la resta de delictes

Carmen Jover és economista, assessora fiscal i professora del Màster en Mercats Financers de la UPF Barcelona School of Management.

 

Article en castellà:

Con la regularización fiscal se evita el delito fiscal pero no el resto de delitos


Últimamente se ha hablado mucho  de la regularización fiscal extraordinaria y de las consecuencias en las obligaciones fiscales de los sujetos pasivos acogidos a ella. Sin embargo, me gustaría hacer un resumen del funcionamiento de la llamada “amnistía fiscal” y de sus consecuencias. Dicha regularización solo pudo realizarse en noviembre del 2012, y consistía en regularizar bienes  no declarados a un coste del 10%. En esta regularización, debían únicamente declararse los bienes o rentas no declarados anteriormente y evidentemente no prescritos. Recordemos que la prescripción en el ámbito tributario es de 4 años (aunque en el caso de delito fiscal son 5 y en algunos casos más excepcionales hasta 10).

Imaginemos que en el año 2000, se realizó una transmisión de un inmueble y se cobró un millón  de euros en negro que se trasladó a un banco extranjero. Con la regularización fiscal extraordinaria, no debería ingresarse el 10% del millón porque la obtención de renta es del 2000 y ya está prescrita. Debería ingresarse el 10% del rendimiento de los últimos 4 años que me ha producido ese dinero.  Precisamente en eso consiste la prescripción, la renta generada en el 2000, en el 2012 ya ha  prescrito. El único problema será poder demostrar que realmente ha sido una renta generada en el 2000 y que no proviene de ninguna actividad delictiva. Porque la amnistía fiscal dejaba libre al contribuyente que regularizaba de la deuda tributaria que pudiera haber contraído, pero nunca y en ningún caso de otros delitos, como el de blanqueo de capitales, que no es un delito tributario.

Si volvemos al caso mencionado, ingresamos el 10% de los rendimientos de los últimos cuatro años en el modelo 750 de regularización fiscal extraordinaria, y a partir del año 2013, en el modelo 720 de declaración de bienes en el extranjero, únicamente comunico que en una cuenta bancaria en el extranjero tengo un millón  de euros. Pues así habremos regularizado totalmente la deuda tributaria. Por tanto, es evidente que el modelo 750 de regularización fiscal y el 720 de declaración de bienes en el extranjero no tienen siempre que coincidir si alguna de las rentas que quiero declarar, en aquella época ya estaba prescrita.

Lo que en estos días se está hablando es precisamente de eso, que con la regularización fiscal se evita el delito fiscal, pero no el resto de delitos que se hubieran incurrido debido a la procedencia de esos bienes no declarados en su día.

.